19 de octubre de 2009

El Mago de Oz ft Pink Floyd


En algún lugar más allá de la luna

¡Ya lo he hecho! ¡Caramba! Y no esperaba que fuera a salir tan perfecto. Metí el CD The Dark Side of the Moon de Pink Floyd en mi equipo de música. Puse la película El Mago de Oz en el DVD y le bajé el sonido. Cuando el león de la Metro-Goldwyn-Mayer ruge por tercera vez, comienzo a reproducir el disco. Lo demás encaja solo…

¿Que qué tiene que ver el Dark Side of the Moon con El Mago de Oz? Quizá estés pensando que un disco de 1973 y una película de 1939 (si es que conoces estas fechas) no tienen relación ninguna. Te equivocas. Estás ante una de las más famosas leyendas urbanas de la historia del rock, conocida como «The Dark Side of the Rainbow». El título proviene de la unión del disco de Pink Floyd y la canción de la película «Somewhere Over the Rainbow».

Se supone que en la reproducción simultánea de estas obras se produce un efecto conocido como “sincronía”. Es decir, que la música coincide con las escenas; o que las escenas coinciden con la música, como prefieras. Este concepto de sincronía fue desarrollado por el psiquiatra Carl Jung (sí, el que comenzó trabajando con Freud) en su Principio de Sincronicidad que hace referencia a los fenómenos que se relacionan de manera acausal, es decir, sin una lógica causa-efecto.


¿Te parece una chorrada? Quizá todavía estés pensando que esta relación es imposible. Pero te invito a que lo intentes. ¡Hay escenas asombrosas! Si tuviera que elegir una me quedaría con el fragmento de la película con el tornado mientras suena «The Great Gig in the Sky». ¡Hasta el título es significativo: «El gran concierto en el cielo». Podemos ver cómo se eleva la casa por el cielo con la tensión de la música y cómo aterriza al terminar la canción. La película pasa del blanco y negro al color al comienzo de «Money» (que, por cierto, es el primer tema de la segunda cara del disco) y los curiosos personajes conocidos como los Munchkins bailan al ritmo de la música.


También la letra es importante en la sincronía. En «Us and Them», hay un verso que dice “black and blue” y ahí están enfrentadas la bruja, vestida de negro y Dorothy, vestida, efectivamente, de color azul. ¿Y qué decir de la aparición del Espantapájaros y el Hombre de Hojalata? El Espantapájaros baila mientras suela la canción «Brain Damage», es decir, «Daño cerebral»; ¿y qué era lo que ansiaba tener este personaje…? ¡Un cerebro! El disco finaliza con el tema «Eclipse» que termina con los latidos de un corazón… ¡y justo en ese momento, Dorothy se acerca al pecho del Hombre de Hojalata para intentar escuchar los latidos de su corazón inexistente!


¿Casualidad? ¿Coincidencia? Los chicos de Pink Floyd (que ya no son tan “chicos”) están cansados de desmentir que utilizaran El Mago de Oz a la hora de componer el álbum. ¿Y de dónde sale toda esta teoría? ¿A qué cabeza pensante se le ocurrió poner al mismo tiempo el disco y la película? Todavía es un misterio; lo que sabemos es esta leyenda surgió de un rumor que se expandió entre los fans en el año 1994 a través de Usenet.


¿Sigues pensando que sigue siendo una locura sin fundamento? Si hasta el propio Gill Grissom comenta el experimento en un capítulo de C.S.I. Venga, si no me crees, pruébalo y sorpréndete con la cara oculta del arco iris.


¿Quién le iba a decir a Judy Garland que bailaría al ritmo de un grupo de rock progresivo?

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